Pueden aplicarse estas terapias:
-En medicina preventiva, aquellas personas que presentan síntomas de estrés oxidativo, pero que aún no han desarrollado lesiones orgánicas (insomnio, ansiedad, fatiga fácil, anorexia....).
-En personas que por su especial profesión precisen de precondicionar su organismo al estrés oxidativo y así poder mantener un óptimo nivel físico durante un período concreto de tiempo o poder recuperar rápidamente un nivel perdido.
-En pacientes afectos de diversos síndromes dolorosos complejos.
-En pacientes afectos de diversos tipos de cáncer, como coadyudante de terapias alopáticas, o previamente a ser sometidos a radioterapia y/o quimioterapia.
-En pacientes con afectación del aparato locomotor:
·Hernia discal.
·Artrosis.
·Osteoporosis.
·Fibromialgia.
·Osteomielitis.
·Retardos de consolidación de fracturas.
·Fracturas abiertas infectadas y/o con retardo de epitelización.
·Síndrome doloroso regional complejo.
-En afecciones ginecológicas, fundamentalmente:
·Vaginitis crónicas y de repetición, inflamatorias o infecciosas.
·Determinados tipos de infertilidad masculina y femenina.
-En afecciones digestivas:
·Hepatitis
·Cirrosis hepática.
·Colitis ulcerosa.
·Crohn.
-En afecciones vasculares:
·Arteriopatías periféricas y sus complicaciones (úlceras).
-En afecciones autoinmunes:
·Artritis reumatoidea.
·Lupus.
·Esclerodermia.
-En afecciones del sistema nervioso y órganos de los sentidos:
·Parkinson.
·Alzheimer.
·Arteriosclerosis.
·Cefaleas vasculares.
·Diversos cuadros vertiginosos.
·Retinosis pigmentaria.
-En la diabetes y sus complicaciones.